sábado, 20 de septiembre de 2014

Política: A 30 años de un acto histórico


Política

A 30 años de un acto histórico

Por Fernando Volonté

 

    El Dr. Raúl Alfonsín se había comprometido durante la campaña electoral a crear una comisión con destacadas personalidades de nuestra sociedad, con el propósito de recibir las denuncias sobre desaparición de personas. En tal sentido, y a sólo cinco días de asumir la Presidencia de la Nación, más precisamente el 15 de diciembre de 1983, Alfonsín firmó el Decreto 187/83, por el cual propiciaba constituir una Comisión Nacional, que tendría por objeto esclarecer los hechos relacionados con la desaparición de personas ocurridas en el país. Así nació la Comisión Nacional de Desaparición de Personas, CONADEP.

    Las funciones específicas de esta Comisión fueron la de recibir pruebas y denuncias sobre los hechos y remitirlas a la justicia, si ellas estaban relacionadas con la presunta comisión de delitos, como así también, averiguar el destino o paradero de las personas desaparecidas y toda otra circunstancia relacionada con la localización de las mismas. También el Decreto 187, estableció en su articulado, que la Comisión tendría la tarea de ubicar a los niños desaparecidos, sustraídos a la tutela de sus padres y emitir un informe final, con la explicación detallada de los hechos investigados, a los 180 días a partir de su constitución.

    Para llevar adelante esta tarea, el Decreto 187/83 estipulaba la integración de 16 miembros, invitando además a las Cámaras del Congreso de la Nación a integrar a tres miembros de su cuerpo, lo cual materializó la Cámara de Diputados de la Nación, al designar a Santiago Marcelino López, Hugo Piucill y Horacio Huarte, mientras que el Senado de la Nación, donde el Gobierno de Alfonsín no contaba con una mayoría de los miembros, nunca envió sus representantes a la CONADEP.

    Con el objeto de guardar la máxima objetividad en la tarea que debía llevar adelante la Comisión, el Presidente Alfonsín tomó la determinación que de la misma participaran ciudadanos con gran prestigio nacional e internacional. En este sentido, entre las personalidades que integraron la CONADEP “Ad Honorem”, podemos mencionar a los integrantes: Ernesto Sabato, Ricardo Colombres, René Favaloro, Hilario Fernández Long, Carlos Gatinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime de Nevares, Eduardo Rabossi y Magdalena Ruiz Guiñazú.

    Con el fin de garantizar un óptimo funcionamiento de la Comisión se constituyeron los siguientes Departamentos y sus responsables: El Departamento de Declaraciones, bajo la responsabilidad de la señora Graciela Fernández Meijide; El Departamento de Documentación y Proceso de Información, bajo la responsabilidad de Dr. Daniel Salvador; El Departamento de Procedimiento, bajo la responsabilidad del Dr. Raúl Aragón; El Departamento de Asuntos Legales, bajo la responsabilidad del Dr. Leopoldo Silgueira. Resulta importante destacar que al constituirse la Comisión, el 29 de diciembre de 1983, fue elegido como Presidente de la CONADEP el escritor Ernesto Sabato. La Comisión trabajó ininterrumpidamente en el segundo piso del Centro Cultural San Martín. 

    Durante 280 días la comisión recorrió todo el país en busca de testimonios de sobrevivientes, de familiares, de represores y de los edificios utilizados como centros de detención (o de sus ruinas). Realizaron un inventario de todas las desapariciones denunciadas y de todos los centros clandestinos, contrastando los relatos con la arquitectura de los edificios, tarea realizada muchas veces con la presencia de los mismos sobrevivientes. Con esta información confeccionaron mapas, clasificaron los relatos e hicieron un análisis a fin de reconstruir el modo de operar del terrorismo de estado.

    El resultado de toda esa investigación fue entregado el jueves 20 de septiembre de 1984 al presidente Alfonsín, luego de un discurso de Ernesto Sabato. El voluminoso informe final, de varias carpetas, registraba la existencia de 8.961 desaparecidos y de 380 centros clandestinos de detención. Asimismo, la detallada descripción realizada permitió probar la existencia de un plan sistemático perpetrado desde el gobierno mismo, siendo efectivamente clave para el Juicio a las Juntas. Este informe final fue publicado en forma de libro bajo el nombre de Nunca Más. Ese título fue elegido a partir de la propuesta de Marshall Meyer porque era el lema utilizado originalmente por los sobrevivientes del Gueto de Varsovia para repudiar las atrocidades nazis.

    Del discurso de Ernesto Sabato del 20 de septiembre de 1984: “Nuestra Comisión no fue instituida para juzgar, pues para eso están los jueces institucionales, sino para indagar la suerte de los desaparecidos en el curso de estos años aciagos de la vida nacional. Pero, después de haber recibido varios miles de declaraciones y testimonios, de haber verificado o determinado la existencia de cientos de lugares clandestinos de detención y de acumular más de cincuenta mil páginas documentales, tenemos la certidumbre de que la dictadura militar produjo la más grande tragedia de nuestra historia, y la más salvaje. Y, si bien debemos esperar de la justicia la palabra definitiva, no podemos callar ante lo que hemos oído, leído y registrado; todo lo cual va mucho más allá de lo que pueda considerarse como delictivo, para alcanzar la tenebrosa categoría de los crímenes de lesa humanidad. Con la técnica de la desaparición y sus consecuencias, todos los principios éticos que las grandes religiones y las más elevadas filosofías erigieron a lo largo de milenios de sufrimiento y calamidades fueron pisoteados y bárbaramente desconocidos. Todos caían en la redada: dirigentes sindicales que luchaban por una simple mejora de salarios, muchachos que habían sido miembros de un centro estudiantil, periodistas que no eran adictos a la dictadura, psicólogos y sociólogos por pertenecer a profesiones sospechosas, jóvenes pacifistas, monjas y sacerdotes que habían llevado la enseñanza de Cristo a barriadas miserables. Y amigos de cualquiera de ellos, y amigos de esos amigos, gente que había sido denunciada por venganza personal y por secuestrados bajo tortura. Todos en su mayoría inocentes de terrorismo o siquiera de pertenecer a los cuadros combatientes de la guerrilla, porque éstos presentaban batalla y morían en el enfrentamiento o se suicidaban antes de entregarse, y pocos llegaban vivos a manos de los represores.”

    Hoy al cumplirse 30 años de la entrega del informe final de la CONADEP que diera origen al “Nunca Más” y que condujera al histórico Juicio a las Juntas Militares, queremos a través de esta nota recordar a todos sus partícipes y rendirles el mayor de los homenajes que les debe el pueblo argentino.  

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Comentario

    El Argentino crítico ha rendido un JUSTICIERO, MERECIDO y EXACTO reconocimiento a la CONADEP, al cumplirse 30 años de su histórico informe, que diera lugar a la iniciación de los juicios a los responsables de la más cruel represión que recuerde nuestra Patria.

    JUSTICIERO, porque sus autores debieron hacer un gran esfuerzo, dado que lo hicieron sin el acompañamiento del principal Partido de la oposición de entonces, que tenía mayoría absoluta en el Senado de la Nación y gobernaba la mitad de las Provincias. Pero más aún, porque debemos recordar que el Justicialismo venía de acordar con las autoridades del Proceso Militar la impunidad de sus actores, asegurando que no se iba a derogar la llamada Ley de Autoamnistia, norma con la que pretendían echar un "manto de olvido" a todos sus actos. Por tal motivo no es casualidad que se negaran a formar parte de la Comisión.

    MERECIDO, porque la ardua tarea muy bien detallada en el editorial-homenaje, se realizó cuando las Fuerzas Armadas tenían intacto el "poder de fuego" (sino recordemos los tristes episodios de Semana Santa de 1986) y no cuando estaban débiles y desconsideradas por el Pueblo. Vale la pena comparar con la "bravuconada" de descolgar el retrato de Videla por parte del Presidente Kirchner y "pedir disculpas en nombre de la Democracia" porque no se había hecho nada en 20 años... Era, decía un amigo, "cómo cazar leones en el zoológico".

    EXACTO, porque no se detiene en mezquindades ni tiene el propósito de obtener ventajas circunstanciales.

    Como carezco de las virtudes del autor del editorial, que le han permitido ser ecuánime en la justa valoración de los alcances del NUNCA MÁS, no puedo dejar de aportar otro dato que impulsó al Justicialismo a no integrar la CONADEP: el terrorismo de Estado no había comenzado ese lamentable y trágico 24 de marzo de 1976. La Triple A, organización creada al amparo del Poder Ejecutivo de entonces, fue responsable de crímenes y persecuciones que los contemporáneos recuerdan perfectamente. Mal podían ocuparse de la verdad histórica, cuando con seguridad, esa verdad condenaría a los responsables políticos de ese Gobierno.

    Vaya entonces mis felicitaciones al autor, aportando por último, un humilde desagravio a Ernesto Sabato, quien escribiera el prólogo del Nunca Más, hoy modificado inconsulta y extemporáneamente.

                                                                        Carlos López
 
 

martes, 16 de septiembre de 2014

Cine: La bella cautiva: Es mejor no soñar con pesadillas


Cine

EL MONTAJISTA

Ensayos y reflexiones sobre cine

La bella cautiva

Es mejor no soñar con pesadillas

Por María Julieta Escayola

La propuesta de Alain Robbe-Grillet en este género inclasificable inspirado en el cuadro de René Magritte La bella cautiva es sensitiva, etérea y onírica.

Todo comienza con el relato del protagonista (Walter) en off al mejor estilo noir. De hecho pareciera que estamos presenciando un policial con las características de aquel detective que, como buen sabueso, está más allá del bien y del mal, es intuitivo y lleva todo un conflicto interno bajo sus espaldas. Faltan las trompetas y la escala de grises y estaríamos  hablando de un verdadero cine negro. Es en esta instancia en que se demuestra que el director proviene de las letras, por su manera de contar las vivencias del atribulado personaje con un sólido vuelo poético.

Repentinamente la trama se vuelve suspenso puro y altamente visual. No sabemos, ni tenemos pista alguna sobre cuál será la próxima acción, ni tampoco qué será lo que le pasará a Walter, ni qué rumbo tomará. Cuando menos lo  esperamos, nos quedamos sin brújula. Pero esta falta de orientación lejos de aburrir, atrae. Y es acá donde nos envolvemos en la atmósfera sensual con toques surrealistas.

El director, inscripto en la nouveau roman, cumple aquí con todos los cánones de esta escuela. La reiteración de imágenes que no cansan, el objetalismo (las copas, lo blanco, lo rojo, el zapato, la misma Bella cautiva, “la jefa”, el investigador, las cadenas, el cuadro, el vestido, lo dorado, el médico y podemos seguir interminablemente), la obsesión y lo imaginario por sobre lo real (¿o al revés?).

La nouveau roman se caracterizó por la intención de objetivar todo al punto que, en la trama, los personajes no son importantes, sino actantes de un mundo de objetos que serán los verdaderos valores principales. Se describe a los mismos en forma metódica, repetitiva hasta el hartazgo, minuciosa, meticulosa. Se narra en forma de rompecabezas y se realizan asociaciones de ideas aplicando una suerte de método psicoanalítico.

Fueron partícipes de este movimiento literario, entre otros, la abogada Nathalie Sarraute (novela El planetario, 1959), el premio Nobel de Literatura Claude Simon (novela Las Geórgicas, 1981), el filósofo Michel Butor (ensayos Sobre literatura I y II, 1967, Editorial Seix- Barral), la escritora Marguerite Duras (guión de Hiroshima, mon Amour, de Alain Resnais, Francia, 1958). Todos ellos apoyados por el gran crítico Roland Barthes, hijo predilecto de la semiótica. Y entre ellos, claro está, Robbe- Grillet.

Alain Robbe- Grillet nació en Brest, Francia, el 18 de agosto de 1922 y falleció en Caen, Francia, el 18 de febrero de 2008. Ingeniero agrónomo de profesión, fue otra de las figuras claves de la nouvelle vague desde lo cinematográfico y de la nouveau roman desde lo literario (como por ejemplo la novela La doble muerte del profesor Dupont, 1953, Editorial Seix- Barral). Se casó con la escritora y actriz Catherine Rstakian (París, Francia, 1930- ), más conocida como Jean de Berg, quien, en su calidad de actriz se pondría a las órdenes de su compañero de vida en Transeuropa Express (de Alain Robbe- Grillet, Francia, 1967); y publicaría, entre otros, en su calidad de escritora,  Jeune mariée: Journal, 1957- 1962 (2004, Editorial Fayard) contando sus primeros años de matrimonio.  Robbe- Grillet dirigiría nueve películas en total, y sería el guionista de El año pasado en Marienbad (de Alain Resnais, Francia, 1961) exponente fundamental para la formación de la nouvelle vague.

A Robbe- Grillet siempre le importó poco o nada que sus obras “se entendieran” o “fueran claras”. Él escribió para él mismo y lo que sentía o pensaba. Y en eso radica su notable impronta y destacamos en él esta firme postura frente a las vulgares exigencias externas, masificadoras e impersonales.

Así, como su estilo lo amerita, en la película las actuaciones no son muy buenas, pero no importa mucho justamente porque lo fundamental en la obra es que sean sólo piezas claves en un intrincado que va más allá de los personajes en sí mismos. La música es atrapante. Schubert suena bien frente a aquello que nos es desconocido y ayuda al ritmo de lo que va sucediendo. Los sonidos son interesantes y contradictorios, ya que en ciertos momentos no tienen nada que ver con lo que estamos viendo. 

Las artes plásticas son claves para la narración. La película toda es un homenaje a la pintura, a la escultura, a la fotografía. De las letras y la narración bien llevada se pasa sin solución de continuidad a un verdadero festín visual. La dirección de arte acompaña a través de cierta elegancia en el aire.

A la mitad del film no se sabe qué pasó con el argumento. Lo que se destaca es lo netamente artístico y una reminiscencia a la ilusión óptica que hace infinito el camino hacia no se sabe donde. Esta distinción propia de Robbe- Grillet quizás sea la influencia posterior a otros directores como David Lynch. Las narraciones dentro de otras, la sensibilidad y la incomprensión absoluta de un hilo conductor que esconde profundas interpretaciones son típicas de un estilo que no todos los espectadores están dispuestos a deglutir.

Asimismo el carácter paranoico y desquiciante en algunos instantes nos recuerda a otros cineastas como Roman Polanski y sus descripciones conspirativas. Basta nombrar el momento en que Walter se encuentra con esa extraña mujer en silla de ruedas, el policía que aparece y desaparece o la elegante orgía de caballeros en el caserón. Y en esta última, nos transportamos a la fiesta negra de Ojos bien cerrados de Stanley Kubrik.

No falta el toque de terror con las mordidas que se le aparecen a Walter en cada encuentro con la Bella. Lo vampírico también está presente (¿por qué no?), y con él, la idea de lo siniestro, lo erótico y la inmortalidad se van haciendo carne.  

Finalmente, el ángel de la muerte se nos descubre pero a la vez se nos esconde. Lo real y lo mental están a la par. ¿Qué fue primero? No podemos vislumbrar aquello que prevalece. ¿Estamos frente a una pesadilla o a un sueño? Lo que le pasa a Walter ¿Es real o simplemente un juego perverso de su cerebro desgastado? ¿Para qué soñar con pesadillas, si lo único que nos provoca es malestar?

 

FICHA TÉCNICA:

Título: La bella cautiva

Director: Alain Robbe- Grillet

Guión: Alain Robbe- Grille- Franck Verpillat

Intérpretes: Cyrielle Clair- Daniel Emilfork- Daniel Mesguich- Francôis Chaumette- Gabrielle Lazure

Fotografía: Henri Alekan

Productor: Anatole Dauman

Francia, 1983

sábado, 13 de septiembre de 2014

Ficciones: La pibita y el puerto



Ficciones
La pibita y el puerto

Por María Julieta Escayola
Subía rápido para llegar al balcón y mirarla. Lo hacía todas las mañanas. Los ruidos de engranajes desvencijados formaban parte de la orquesta y el silbar de los conventilleros completaba la música. A lo lejos podía escucharse un fueye tristón, ensayándose por un erudito en cuestiones de grelas.
Como no dormía por las noches pasaba de largo y esperaba para repetir la escena. Ella salía a la misma hora. Se tomaba unos mates. Entraba de nuevo. Eso era todo para él y ya el mundo era perfecto.
La pibita era buena. Pero decían que él no. Una reputación dudosa y una estampa de compadrito mal parado. La yeca, a la noche, cuando se prendían los farolitos y el aire se enviciaba, lo atraían de una forma obscena. Las veladas de truco, datos y malevaje lo subían al peldaño del reconocimiento y el respeto que no podría haber accedido de otra manera.
Trabajar en el puerto era absurdo. Tantas horas desangrando el corazón para que después, un bobazo borrara toda la ilusión y dejara una familia partida a la mitad y con deudas imposibles de pagar. Él lo sabía bien. Su padre, un tano honesto, no había hecho otra cosa en su efímera existencia que laburar allí. En el puerto. Carajo. Eso no iba a ser para él. Otras aspiraciones más esperaban a la vera del camino. Y él las aprovecharía.
Pero lo cierto, y ahí fue donde se produjo una grieta en su planificada ambición, fue que se enamoró de la vecina y con eso no pudo. No logró salir del estertor de la pasión silenciosa y en una súplica mordaz se esfumaron sus esperanzas.
Y es que al infausto, una noche fatídica, envuelto en una nube de alcohol y deseo, se le ocurrió la peregrina idea de treparse por el balcón tantas veces observado. Con piruetas gatunas, se subió con una destreza poco vista y abrió la puerta que él sabía bien, daban a la habitación de la dueña de sus anhelos.
A oscuras, vio la catrera sólo iluminada con la luna que se atrevía a dibujar algunas siluetas incomprensibles. Esta noche es la mía, pensó. Y en ese momento, ávido de sudor e ira incontrolable, de agitación sexual e impensada, se abalanzó sobre la cama.
Allí encontró la muerte. La muchacha no estaba allí.
Estaba la madre.
Esperaba.
Prudente. Alerta. Presa de un instinto maternal enfermizo. Sujetando el cuchillo firme, sin remordimientos, sin estruendos de algún titubeo que pudiera errar el blanco.
La vieja ya lo había calado y estaba decidida a luchar por la honra de su hija, ya que era lo único que le podía dejar. Tal vez si el día de mañana conociera a alguien pituco y la casaba con el buen partido, podría salir de las privaciones a las que se hallaban sumidas. Por eso no dudó en asestarle un puntazo de una vez y para siempre al infortunado que pretendía hacerse del trofeo tan cuidado.
Lo último que vio él fue una sombra y unos ojos de terror. Después se transformó en puerto.

“Día de trabajo”
1958
Benito Quinquela Martín (1890- 1977) pintor argentino

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Poesías


Poesías

“Ya lo hiciste, vive sólo hoy”
Génesis. Vox Dei.

 

porque hoy,
en el instante en que parpadees
caerán tus pruritos
y será mañana

no verás

despeguemos las pestañas y
seamos ahora
lo que queremos ser

                               Julia Volonté

domingo, 7 de septiembre de 2014

Cine: Anticristo: La fascinación del horror, que le dicen


Cine

EL MONTAJISTA

Ensayos y reflexiones sobre cine

 

Anticristo

La fascinación del horror, que le dicen

 

Por María Julieta Escayola

 

Brutal e hiperrealista. Así es la primera película de la Trilogía de la Depresión que se completa con Melancolía (2011) y Nymphomaniac (2013). Y que corresponde al director Lars Von Trier, que ya sabemos que está totalmente loco y siempre dispuesto a brindarnos algún cóctel explosivo. En esta oportunidad, de patetismo en clave de terror.

Obligando por momentos a girar a un costado para dejar de ver la pantalla con una mueca nauseosa, el film se va desarrollando a través de sintagmas claramente diferenciados (prólogo, dolor, sufrimiento, desesperación, los tres mendigos y epílogo) y, cual capítulo de un libro, narra la historia de un matrimonio que acaba de perder a su hijo en un accidente doméstico.

La ironía es intensa: él es un terapeuta que deberá pasar por un duelo desgarrador. Ella está viviendo su peor momento. Hasta el incidente fatídico, todo, en sus vidas, marcha sobre ruedas. Pero llega la tragedia para dar paso a un sinfín de situaciones y planteos irracionales, absurdos y retorcidos hasta el desenlace horroroso.

Porque cuando pensamos que lo peor había pasado al principio del film, nos dimos cuenta que eso era una aperitivo nomás. Todo va empeorando hasta llegar al paroxismo.

El nombre que le da título al film hace referencia en la teología y escatología cristiana, a una figura que, de acuerdo con las profecías bíblicas, sería el antagonista de Cristo. La palabra Anticristo aparece en las cartas del apóstol Juan que hace referencia a la aparición de un adversario decisivo de Jesús hacia el fin de los tiempos. Von Trier toma prestado dicho nombre para la película en cuestión y convertirlo en una alegoría de un enemigo íntimo, personal y cercano.

Lars Von Trier nació el 30 de abril de 1956 en Copenhague, Dinamarca. Junto a Thomas Vinterberg, el 13 de marzo de 1995, en París, Francia, establecieron las reglas del manifiesto Dogma 95, que se trató de un estilo estético e ideológico de filmar las películas usando al mínimo efectos especiales, exhortando con ello la vuelta a historias más creíbles. Cámara al hombro, iluminación natural, edición improvisada. Las películas del Dogma 95 deben contar con el certificado que acredita estas especificaciones, entre las que podemos nombrar, entre otras, La celebración (de Thomas Vinterberg, Dinamarca, 1998), Los idiotas (de Lars Von Trier, Dinamarca- Suecia- Italia- Francia, 1998) o Bailarina en la oscuridad (de Lars Von Trier, Dinamarca- Alemania, 2000).

Pero Von Trier en la actualidad se apartó de su propia forma de filmar para dar paso a una fotografía y una iluminación impecable y con reglas técnicas y artísticas notables. Así, la Trilogía se caracteriza por la atmósfera etérea, linda, elegante, soberbia, inmaculada, puro deleite que esconde horror.

La dirección de arte es también perversa y malévola. La cabaña y el bosque donde se desarrolla la mayor parte de la película son verdaderos lugares mefistofélicos.

 

Por otra parte, a los actores se los ha puesto a pruebas indecibles. Pero también hace que su labor se luzca. ¿Era necesario tanto? Sólo dos serán los protagonistas y quienes aparezcan en esta obra truculenta. Ella, Charlotte Gainsbourg, es la hija de la mítica pareja compuesta por Serge Gainsbourg y Jane Birkin y que revolucionaron Francia con la canción Je t’aime… moi non plus allá por los setenta. Dueña de una destreza expresiva sin igual, se entrega por completo a las órdenes de este orate. Él, Willem Dafoe, desafía sus propios límites  explorando estos nuevos caminos expresivos.

Verla cuesta caro en la psiquis del espectador sensible. No es apta para todos y verdaderamente nos encontramos con una película inclasificable por momentos, pero de terror en otros. De terror. En serio.

La película es buena, pero, les recomendamos algunos tips para poder verla: 1. Asegúrese de no verla solo. 2. Sepa que es una película, algo filmado, irreal completamente, porque de lo contrario la transferencia puede ser horrorosa. 3. Debe estar convencido de no tener poderes sobrenaturales, como lo tienen las respetadas brujas. ¿No entiende lo que acabamos de escribir? Vea la película y después nos dice.

Si están decididos a verla, entonces, ¿están preparados para una verdadera experiencia espeluznante? Pero no una experiencia en que los gritos, lo fantasmal o lo gore y demás clichés acaparan la pantalla. En ésta, es diferente. Cala hondo. En lo profundo del ser. Porque parte de una situación que puede darse en forma cotidiana y se convierte en algo extraordinario, maléficamente hablando.

 

No se necesita ser creyente para que les de miedo. Es más, estamos convencidos que quienes se van a sentir más afectados son los mismos ateos en que verán el derrumbe de lo inevitable.

 

FICHA TÉCNICA:

Título: Anticristo

Dirección: Lars Von Trier

Producción: Meta Louise Foldager

Guión: Lars Von Trier

Fotografía: Anthony Dod Mantle

Montaje: Anders Refn

Protagonistas: Charlotte Gainsbourg- Willem Dafoe

Dinamarca- Alemania- Francia- Suecia, 2009

viernes, 5 de septiembre de 2014

Poesías: Surryalismo


Poesías

Surryalismo

 

Por María Julieta Escayola

Blanco- negro

Negro- blanco

La cuna está al acecho

Las manos en el lienzo

Los dedos en la llaga

Jesús en las entrañas

El cordero de Dios en la sala

El cuarto oscurecido

Polanski es el mejor

Invicto está que arde

Las llamas en el norte

Argentina en las alturas

El tren de las nubes no se cae

La llamarada del edificio es un explosivo

El extinguidor no sirve

Servir para morir

La muerte y la doncella

Es sólo una película

Madagascar era el tigre

Pero también era la nieve

El copo de mi prima

Que viene y que no viene

La nada o la muerte

Que llega y se apresura

Pero también se apresura la vida

Y el deseo y Almodóvar

Que puede

Y que habita en la piel

Y la transformación

Que subyace, y que subyace en

Mis entrañas y en las

Hormonas y la sangre

Que brota a borbotones

E Inglaterra que suspira

Y el rol del rey que es el mejor

Y las Hadas que están para hacer lo suyo

Y el mejicano que tomó

Lo que era nutritivo y se emborrachó

Y el psicoanalista que expresa su suicidio

Y el violeta que es mi mejor color

Y las expectativas que no son pocas

Y el martirio de los mártires

Que no sirvieron de nada

Y el viento que nos amontona.

 

Denise Tual, París, 1935

Fotografía de Man Ray

martes, 2 de septiembre de 2014

Cultura: Julia Volonté presentó "Trilogía en colores"


Cultura

Julia Volonté presentó “Trilogía en colores”

De nuestros enviados especiales

    El pasado sábado 30 de agosto la escritora saladillense e integrante de nuestro cuerpo de redacción Julia Volonté, presentó en el salón auditorio de la Cooperativa Eléctrica de su ciudad natal, su nuevo libro “Trilogía en colores”, dentro de la programación de CoopArte, espacio que dicha entidad tiene conformado para la difusión de las actividades culturales y artísticas.

 

    El evento se inició con la participación del grupo de teatro juvenil “Sin Rueditas” que dirige la profesora Claudia Calcedo, que puso en escena “La María” una obra de teatro breve basada en uno de los cuentos de Julia Volonté, la brillante actuación de los jóvenes recogió el aplauso unánime de la numerosa concurrencia que colmaba el salón.

 

    A continuación la señora Mary Cabada presentó a la escritora Volonté, quien con palabras precisas sintetizó su trilogía literaria compuesta por “Rojo en negro”, “Sombríamente sudamericano” y “Amarillo en negro”, poniendo de manifiesto ante la concurrencia que su escritura es el fiel reflejo de sus pensamientos y sentimientos, haciendo además una referencia a su pasión futbolera. Finalmente dio lectura a tres cuentos de su trilogía.

 

    Posteriormente tuvo lugar un “entretiempo”, oportunidad en que los asistentes pudieron hacer uso del servicio de cantina, que fue a total beneficio del grupo de “Jóvenes y Memoria”.

    Como broche de oro de la reunión, los asistentes pudieron disfrutar de un show de la banda “Simios de Brooklyn”, un grupo de música fusión con un repertorio en el que confluyeron ritmos tales como el Acid Jazz, Funk y Soul, que merecieron el cálido aplauso de la concurrencia.

                    Emmanuel Palazzi (Voz) Cristian Redone (Bajo - Coros) Daniel Joly (Teclado) Octavio Intrópido (Guitarra) Facundo Cirille (Batería)

    Fue una noche donde los artistas en forma cooperativa se unieron para mostrar su arte y acompañarse en el camino de desplegar sus creaciones.